lunes, 23 de mayo de 2011

Literatura y Derecho

Los siguientes libros son grandes obras de la literatura UNIVERSAL; tanto Steinbeck, como Böll, Márquez y Saramago ganaron el premio Nobel de literatura. Bueeeno y el TITÁN Dostoievski fue antes del NOBEL.

Simplemente para que se deleiten en su tiempo libre, OJO!!!

Crimen y Castigo, Fiódor Dostoievski (CRIMINOLOGÍA)

El proceso, Franz Kafka (DERECHO CONSTITUCIONAL -debido proceso-, PROCESAL PENAL)

La Luna se ha puesto, John Steinbeck (DERECHO CONSTITUCIONAL, DERECHO POLÍTICO) 

Opiniones de un Payaso, Heinrich Böll (Derecho Canónico, Derecho Civil -Personas)


El Otoño del Patriarca, Gabriel García Márquez (DERECHO CONSTITUCIONAL, DERECHO POLÍTICO)

Ensayo sobre la Lucidez, José Saramago (DERECHO POLÍTICO, DERECHO ELECTORAL)

sábado, 21 de mayo de 2011

Sobre Exégesis y Realismo Jurídico --- OJO el título es -exclusivamente- dirigido hacia profesores, LEAN (materia objetiva)

Entrada del Blog Jurídico DURA LEX, de Juan Antonio García Amado, Profesor español, Universidad de León, España. 
Quien tuvo el altísimo honor de ser premiado con la medalla  "Doctor Honoris Causa", por vuestra Universidad (UEES), al igual que su compatriota, el profesor Manuel Atienza Rodríguez.


Defensa de Kelsen frente a ignorantes y cretinos.

Otra vez va el tema de esotéricas cuestiones jurídicas. Discúlpenme de nuevo los amigos normales de este blog.
Toca enviar artículo a Ámbito Jurídico, allá en la querida Colombia, y esta vez vamos a molestar hablando de Hans Kelsen, ese importantísimo autor al que los juristas nazis, los Schmitt, Larenz y compañía, primero persiguieron por ser judío y positivista y luego nada más que por ser positivista. Y resulta que en algunos países de Latinoamérica la patraña sigue colando hasta hoy, con lo que ha llovido.
Pues ahí va el borrador del articulillo. Se admiten críticas y sugerencias.
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¿Por qué se miente sobre Kelsen en las aulas y los libros? Por ignorancia y por mala fe. Por ignorancia, porque una cosa es citar y otra haber leído. Pero sobre todo hay mala fe. Kelsen resulta odioso a muchos, que optan por injuriarlo. Resulta odioso a totalitarios, nacionalistas, iusnaturalistas con o sin sotana, políticos disfrazados de científicos del Derecho que quieren que las decisiones jurídicas sean exactamente como a ellos les gusta y les conviene, defensores del activismo judicial siempre y cuando que lo jueces sean amigos suyos o de su misma camada, ponderadores de valores y derechos que creen que éstos pueden pesarse igual que se pesan las papas o las zanahorias en el mercado, profetas de la constitución material que materialmente viven de la constitución, profesores nacionales con doctorado extranjero que defienden, paradójicamente, una ciencia jurídica puramente autóctona. Y tantos otros. Los primeros fueron aquellos antiguos juristas nazis que lo llamaban “perro judío” en tiempos de Hitler y que, después del 45, convertidos en grandes demócratas y moralistas sin tacha, siguieron echándole las culpas de todos los males pasados. Se detesta a Kelsen porque el pensamiento jurídico y político kelseniano fue radicalmente desmitificador, ferozmente crítico con la impostura de tanta metafísica jurídica al servicio de simples afanes de dominación que se niegan a pasar por las urnas, con la falsedad de tanto absolutismo moral que sirve ante todo para estar a bien con los poderes establecidos y dar la razón al tirano de turno, y con tantas ínfulas de elevación moral de altos jueces que lo son porque jamás contradicen al poder que los nombra en las cosas que a éste más le duelen.

Toda la “teoría pura” kelseniana se puede sintetizar en una fórmula bien simple: si usted, profesor, quiere hacer auténtica ciencia jurídica, describa las normas jurídicas en vigor y explique de cuántas maneras pueden interpretarse. Pero si lo que a usted le gusta es dictaminar sobre cuáles son justas e injustas, cuáles deben o no deben ser aplicadas y cómo deben los jueces fallar exactamente cada caso, reconozca honestamente que usted anda haciendo política e intenta que la práctica del Derecho pase por el aro de sus personales convicciones. Está en su derecho, pero llame a las cosas por su nombre y no disfrace de ciencia perfecta su ideología particular. Por eso Kelsen molesta tanto a toda esa sarta de charlatanes que fingen que sus palabras expresan la verdad objetiva sobre el Derecho y no la mera opinión personal de individuos que sólo quieren más influencia social y mejor sueldo.
De todas las mentiras que los profesores suelen decir sobre Kelsen, hay dos particularmente burdas y, por ello, de enorme éxito. Una, que su teoría de la aplicación del Derecho ve la decisión judicial como puro silogismo y mera subsunción. La otra, que el pensamiento jurídico y político de Kelsen lleva a un conservadurismo radical y es culpable hasta de las atrocidades jurídicas del nazismo. Hoy diremos algo solamente de la primera y dejaremos para otro día la relación entre Kelsen y la política democrática.

Kelsen está en las antípodas de cualquier visión de la decisión judicial como simple operación subsuntiva determinada únicamente por las reglas de la lógica. Basta leer el capítulo final de la Teoría pura del Derecho, en cualquiera de sus ediciones, para comprobarlo sin duda posible. A diferencia del puro científico, que describe el Derecho sin valorarlo, el juez no puede fallar sin la mediación de sus juicios de valor, pues ha de valorar las pruebas de los hechos y ha de valorar también cuál es la interpretación preferible de las normas que concurran, entre otras cosas. La decisión judicial es actividad valorativa, y desde el relativismo ético kelseniano no hay pauta objetiva ni verdad posible en materia de juicios de valor. Por eso son tan marcados los tintes irracionalistas con los que Kelsen pinta la decisión judicial. Todo lo contrario de aquel racionalismo ingenuo y aquella pretensión de pura objetividad judicial que era propia del positivismo del siglo XIX y que reaparece hoy en cierto neoconstitucionalismo y sus ponderaciones. El propio Kelsen escribió contra la teoría de la subsunción en términos que no dejan dudas, mostrando la raigambre iusnaturalista de dicho enfoque, como teoría que piensa que el juez halla su decisión plenamente prescrita y preescrita en la ley, del mismo modo que el legislador encuentra la suya en el orden natural o en el orden divino de la Creación (cfr. su “Naturrecht und positives Recht”). Es más, dice Kelsen que la teoría del juez como mero autómata se corresponde con “la ideología de la monarquía constitucional: el juez, que se ha hecho independiente del monarca, no debe ser consciente del poder que la ley le otorga, que no puede dejar de otorgarle por su carácter de ley general. El juez debe creer que es mero autómata, que no produce Derecho creativamente, sino Derecho ya producido, que encuentra en la ley una decisión ya acabada y lista” (“Wer soll der Hüter der Verfassung sein?”).
Sobre el otro asunto, sugiero a los interesados que vayan leyendo un libro capital de Kelsen, su Esencia y valor de la democracia. Luego que nos vengan los totalitarios resentidos a cargarle a él sus faltas.

En la historia universal de la infamia los profesores de Derecho suelen ocupar lugares de honor.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Cine y Derecho

Algunas películas tremendas, imperdibles:

- 12 Angry Men, de 1957, dirigida por Sidney Lumet
 
- Judgment at Nuremberg, de 1961, dirigida por Stanley Kramer 

- Justicia para Todos, de 1979, dirigida por Norman Jewison

- In the Name of the Father, de 1994 dirigida por Jim Sheridan

- El Secreto de sus Ojos, de 2009, dirigida por Juan José Campanella


*Creo que sí las pueden conseguir en las tiendas de DVDs, especialmente las menos antiguas, supongo...

sábado, 14 de mayo de 2011

Blogs Jurídicos de CONSULTA

MAESTROS:

Profesor Principal de la presente, Dr. Jorge Zavala Egas http://iusnovo.blogspot.com/

Profesor español de la Universidad de León, Juan Antonio García Amado http://garciamado.blogspot.com/

Profesores argentinos, Roberto Gargarella y Lucas Arrimada, Coloquio sobre Derecho, Moral y Política http://seminariogargarella.blogspot.com/

Profesor de Argumentación Jurídica (UEES y UCSG), Dr. Jorge Baquerizo Minuche http://razonamientojuridico.blogspot.com/

Profesor de Filosofía Política (UEES), Xavier Flores Aguirre, http://xaflag.blogspot.com/

Hasta allí los eruditos, acá el rebelde iracundo :=S ... la TRINCHERA de éste, su servidor: http://www.desdemitrinchera.com/2011/04/21/cuando-el-proceso-electoral-se-rige-por-las-reglas-del-juego-simon-dice-/

Comenzando por empezar a razonar con "CORRECCIÓN"

1.- Un simple silogismo, según la lógica formal (aristotélica), nos puede llevar a conclusiones disparatadas, por ejemplo:

Premisa Mayor: Siempre que Pablo se expresa (ya sea mediante manifestaciones orales, gestuales y/o escritas) dice la VERDAD/
Premisa Menor: Pablo expresó que las vacas vuelan/
Conclusión: La verdad de que las vacas tienen la capacidad de volar, es ¡irrefutable!

Comentario: Este silogismo es, formalmente, válido, porque la conclusión se da luego de una inferencia lógica; no obstante, desde el punto de vista material, si objetamos la validez (en el sentido de veracidad) de al menos una de las premisas, la conclusión no será sino IRRACIONAL. En este caso la premisa mayor, y para el ejemplo sólo basta la MAYOR, presentaremos una objeción que se conoce como PETITIO PRINCIPII o, en castellano, PETICIÓN DE PRINCIPIO: No es para nada autoevidente que Pablo siempre expresa la verdad, ya que las proposiciones y/o aserciones deben ser siempre contrastadas, cada una de ellas, empíricamente, esto es, con la realidad.


2.- FALACIA LÓGICA NATURALISTA.- (David Hume, filósofo escocés, siglo XVIII, obra más importante: TRATADO DE LA NATURALEZA HUMANA)

Los hechos suceden en el ámbito del SER y son susceptibles de descripción (FACTICIDAD), puede predicarse VERDAD o FALSEDAD de ellos; las normas, en cambio, pertenecen al ámbito del DEBER SER, y prescriben conductas (NORMATIVIDAD), puede predicarse CORRECCIÓN, JUSTICIA, BONDAD, o TODOS sus contrarios.
Existe un abismo lógico entre el SER y el DEBER SER. Ejemplos: a) del hecho de que TODOS (o la mayoría) copien en el examen (facticidad) no se sigue que esté bien o que sea correcto y que, en consecuencia, TODOS (o la mayoría) deban copiar (normatividad); b) del hecho de que la sociedad, por tradición o costumbre, reproche el consumo personal de drogas o la eutanasia activa o el matrimonio gay (facticidad), no se sigue de allí que deban ser proscritas (normatividad), por ese sólo dato empírico, aquellas conductas que, ese algo así, como la "sociedad", considera aberrantes; c) el dilema del EUTIFRÓN: ¿ser caritativo es bueno porque DIOS lo ordena?, o ¿DIOS ordena ser caritativo porque es bueno?; ¿la criatura debe obedecer al creador por el mero acto de creación (facticidad)?, o ¿existe algo así como una norma presupuesta que prescribe que TODA criatura debe obedecer a su creador? 

A REFLEXIONAR!!!